CON LOS OJOS CERRADOS...
Cierro los ojos y escucho. La música me envuelve... compases, silencios y una voz que me lleva a vibrar con los sentimientos.
Cierro los ojos y sueño. Sueños pequeños como gotas de miel o grandes que abarcan al mundo entero. Sueños que son barcos que zarpan sin puerto seguro donde arribar.
Cierro los ojos y huelo. En el aire se siente ¡los azahares están a punto de florecer! El aire transmite la frescura del aroma primaveral.
Cierro los ojos y toco. El pétalo de una rosa es suave, se deja acariciar, se deshace entre los dedos, su tersura es grata. La humedad de la vida está en el pétalo de una rosa.

CON LOS OJOS ABIERTOS...
Abro los ojos y encuentro un poema, la voz de tu alma.
Recorro sus palabras, acaricio sus versos, tu voz me cautiva. Te amo ¡tanto te amo!
Y en tu poema encuentro:
La música de las estrellas...
Los sueños más bellos...
El aroma de Dios...
Un camino de pétalos de rosas...
Y hasta tus besos.

ABRO LOS OJOS, ENCUENTRO TU POEMA Y YA NO QUIERO VOLVERLOS A CERRAR.
